Podium Performance convierte tus datos, tu objetivo y tu vida real en un plan con sentido: qué entrenar, para qué sirve y cuándo hay que cambiarlo.
Terminas cansado y piensas que eso significa mejorar. No siempre.
Haces lo que hace tu compañero, Instagram o un plan genérico, aunque tu problema sea otro.
Ritmo, pulso, potencia, HRV… pero no sabes qué dato importa ni qué cambiar.
Trabajo, familia, sueño o viajes cambian; el plan sigue igual.
La solución no tiene por qué ser hacer más wall balls o más simulaciones. Primero queremos saber si el problema es fuerza, resistencia muscular, técnica, ritmo o recuperación tras la estación.
La solución no tiene por qué ser correr un quinto día. Puede que falte base, trabajo de umbral, velocidad, técnica o simplemente que casi todas las sesiones estén cayendo en la misma intensidad.
Para saber dónde estás.
Sin punto de partida, cualquier plan es una suposición.
Para no intentar mejorarlo todo a la vez.
Elegimos qué toca ahora y qué puede esperar.
Para comprobar si funciona.
Si mejoras, seguimos. Si no, cambiamos.
Para mejorar la pieza que falla.
Fuerza, resistencia, técnica, economía o gestión pueden necesitar dosis distintas.
Para transferirlas a tu prueba.
Entrenamos el cuerpo y luego practicamos cómo usarlo en competición.
Para que el plan siga siendo tuyo.
Si mejora tu nivel o cambia tu vida, cambian las decisiones.
Problema: corres bien fresco, pero sales del sled y pierdes muchísimo ritmo.
Decisión: no repetimos la competición sin más; buscamos la causa y trabajamos esa transición.
Problema: corres bien, pero llegas a T2 sin piernas.
Decisión: quizá no necesitas más carrera; puede que necesites una bici más eficiente y mejor gestionada.
Tests de lactato, salto, fuerza, potencia o pruebas específicas de tu deporte.
¿Para qué? Para saber dónde estás y qué capacidad merece prioridad.
TrainingPeaks y software desarrollado por nosotros para centralizar sesiones, resultados, evolución y seguimiento.
¿Para qué? Para que el plan, los datos y los cambios estén conectados.
Los entrenadores convierten los datos en decisiones: qué mantener, qué cambiar y cuándo hacerlo.
¿Para qué? Para que tú no tengas que convertirte en experto en métricas.
Pregunta: ¿a qué intensidad estás trabajando realmente?
Nos sirve para: orientar zonas de entrenamiento, controlar ritmos o potencia y evitar que todo termine siendo “medio fuerte”.
Ejemplo: saber qué ritmo debería sentirse fácil y a partir de dónde el esfuerzo empieza a costarte mucho más.Pregunta: ¿cómo está respondiendo tu capacidad de producir potencia?
Nos sirve para: observar cambios en el rendimiento neuromuscular y ver tendencias de mejora o fatiga.
Ejemplo: si saltas claramente peor de lo habitual, puede ser una señal para interpretar junto al resto de datos.Pregunta: ¿a qué velocidad mueves una carga conocida?
Nos sirve para: ajustar mejor las cargas de fuerza y comprobar si estás ganando capacidad sin depender solo de “levantar más kilos”.
Ejemplo: dos personas pueden levantar el mismo peso, pero una moverlo mucho más rápido y con más margen.Pregunta: ¿cómo está tu capacidad de producir fuerza en una medida sencilla y repetible?
Nos sirve para: tener una referencia objetiva cuando aporta información útil en tu caso.
Ejemplo: comparar tu evolución en condiciones parecidas, no decidir todo por sensaciones.Pregunta: ¿cómo cambia la estimación de potencia al variar el ritmo o la pendiente?
Nos sirve para: complementar ritmo, pulso y sensaciones; es una estimación del dispositivo, no una medida directa del coste metabólico.
Ejemplo: 5:00/km cuesta muy distinto en llano que subiendo; la potencia nos ayuda a interpretar esa diferencia.Pregunta: ¿dónde pierdes rendimiento en la situación que realmente importa?
Nos sirve para: medir carrera, estaciones, transiciones, potencia sostenida, técnica o tolerancia a la fatiga según tu disciplina.
Ejemplo: en una prueba híbrida no solo miramos cuánto tardas en una estación; miramos qué pasa con tu carrera después.Recogemos información útil.
Qué significa para tu deporte y tu nivel.
Qué capacidad tiene prioridad.
Recibes sesiones claras y fáciles de seguir.
No llenamos el proceso de “más datos”. Ajustamos intensidad, volumen y trabajo de eficiencia para que llegues a la carrera con mejores piernas.
Actualizamos ritmos y sesiones. Así no sigues entrenando durante meses con referencias que ya se han quedado atrás.
Revisamos evidencia y seguimos formándonos para no trabajar con ideas que ya no tienen sentido.
No basta con ver un gráfico. Hay que saber qué significa y cómo convertirlo en un entrenamiento útil.
Revisamos lo que haces, cómo respondes y qué está pasando fuera del entrenamiento.
No hace falta que vivas como un profesional. Queremos que tengas decisiones profesionales adaptadas a una vida normal.
Una mala ejecución puede hacerte gastar más energía de la necesaria: correr peor, frenar demasiado en bajadas, mover mal un sled, pedalear con una cadencia poco eficiente o nadar perdiendo velocidad.
Salir demasiado fuerte, apretar antes de tiempo, comer tarde o no respetar el ritmo puede arruinar una preparación muy buena.
Cuando el plan está bien armado, no hace falta improvisar cada día. Sabe qué toca, a qué ritmo, con qué objetivo y qué hacer si algo cambia.
Elige tu disciplina y te mostramos situaciones muy habituales, ejemplos y cómo las trabajaríamos.
“Entreno híbrido un montón y sigo perdiendo tiempo en los mismos sitios.”
“Corro varias veces por semana, pero mi marca lleva meses sin moverse.”
“De pulmón voy bien, pero en montaña las piernas dejan de responder.”
“Entreno mucho las tres disciplinas y aun así no sé dónde estoy perdiendo tiempo.”
“Hago horas y kilómetros, pero me siguen dejando atrás en la misma subida.”
Tu 5K está bien. Pero después del sled parece que llevas un piano encima.
Mueves bien las estaciones, pero cada kilómetro cuesta demasiado.
Compruebas una y otra vez que tienes el mismo problema… sin dedicar tiempo a corregirlo.
Sentadilla, bisagra de cadera, empujes, tracciones y control del tronco. Aprende a aplicar fuerza antes de exigir velocidad bajo fatiga.
Fuerza máxima, resistencia muscular y capacidad aeróbica. La dosis depende de qué te limita y del esfuerzo que exige tu prueba.
Integra carrera y estaciones con cargas, ritmos y pausas planificados. Comprueba si mantienes la ejecución y el rendimiento al acumular esfuerzo.
La carga de la estación representa una fracción alta de su fuerza máxima: cada repetición le exige mucho.
Prioridad: patrones básicos y fuerza progresiva; después, repetir el gesto específico.
Medimos: carga, velocidad de ejecución y pérdida de rendimiento entre series.
Mueve la carga con solvencia, pero el ritmo elegido exige demasiado de su capacidad aeróbica y le cuesta sostenerlo al encadenar esfuerzos.
Prioridad: base, trabajo de umbral y transiciones dosificadas.
Medimos: ritmo, pulso y percepción de esfuerzo en bloques comparables.
Técnica de fuerza y capacidades con progresión de carga. Buscamos más margen para resolver las demandas de la prueba.
Carrera, estaciones y transiciones. Ajustamos duración y recuperación para practicar el esfuerzo individual o por parejas.
Repetimos bloques con cargas y condiciones comparables. Observamos tiempos, ejecución y cuánto cae el rendimiento.
El ritmo moderado también tiene utilidad, pero repetirlo sin un objetivo puede restar recuperación y desplazar otros estímulos que necesitas.
Cuando no mejoras, añades distancia. A veces solo añades cansancio.
Haces 10×400 porque lo viste en redes, sin saber si eso ataca tu problema.
En un esfuerzo estable, el pulso puede aumentar con el tiempo: es la deriva cardíaca. Comparamos la primera y la segunda parte de un rodaje controlado.
Base aeróbica y duración que puedes sostener, junto con calor, hidratación y fatiga. También valoramos técnica y fuerza si el gesto pierde estabilidad: la deriva no identifica por sí sola la causa.
Si falta base, progresamos el trabajo fácil. Si falta capacidad de aplicar fuerza o mantener el gesto, añadimos fuerza y técnica. Repetimos el test para comprobar la respuesta.
Tiene buenos registros cortos, pero pierde proporcionalmente mucho ritmo cuando aumenta la duración.
Qué investigamos: cuánto de su capacidad aeróbica puede sostener y durante cuánto tiempo.
Plan y medida: volumen asimilable y trabajo próximo al umbral; repetimos esfuerzos sostenidos y revisamos ritmo, pulso y sensaciones.
Sostiene bien los rodajes, pero sus registros cortos dejan poco margen sobre el ritmo de 10K.
Qué investigamos: potencia aeróbica, fuerza y economía: la energía necesaria para mantener un ritmo.
Plan y medida: estímulos intensos dosificados y fuerza; comparamos pruebas cortas y submáximas.
Correr cerca de tu capacidad aeróbica máxima exige producir mucha energía por minuto. Dosificamos intervalos intensos, base y fuerza para sostener velocidad.
Importa qué fracción de tu capacidad puedes mantener y cuánta energía requiere cada ritmo. Combinamos esfuerzos sostenidos, intensidad y fuerza según tu perfil.
El reto es conservar el ritmo y la mecánica al acumular trabajo. Progresamos duración y tramos específicos, controlando deriva y recuperación.
Necesitas mantener el rendimiento mientras se acumula fatiga y disminuyen las reservas de glucógeno. Entrenamos volumen asimilable, ritmo y alimentación en carrera.
Evaluamos la potencia estimada en esfuerzos de distinta duración para orientar zonas y ritmos. Cruzamos los vatios con pulso y sensaciones.
Observamos el gesto y métricas como cadencia y tiempo de contacto. Trabajamos apoyos y fuerza según lo que necesitas, sin imponer una zancada única.
Repetimos el protocolo con condiciones similares. Buscamos más velocidad sostenible y una mecánica estable al fatigarte, revisando potencia, pulso y esfuerzo.
Te cebas al principio y lo pagas durante media carrera.
Los cuádriceps dejan de responder aunque de cardio todavía podrías seguir.
Luego esperas que el cuerpo tolere desnivel, piedra, tierra o bajadas largas.
Cuando el esfuerzo supera tu preparación, el control muscular puede alterarse. Revisamos dónde aparecen los calambres, a qué ritmo y tras cuánto desnivel, junto con tu historial.
Registramos la velocidad con una carga conocida. Mover esa misma carga más rápido, con igual técnica, recorrido e intención, puede indicar una mejora del rendimiento de fuerza.
Progresamos fuerza y exposición al desnivel para tolerar mejor la demanda muscular. Controlamos carga, velocidad y pérdida de rendimiento; después comprobamos la transferencia al trail.
La pendiente eleva la demanda de producir fuerza y energía. Un ritmo demasiado alto para su capacidad sostenible acelera la fatiga.
Prioridad: capacidad aeróbica, fuerza y dosificación del ascenso.
Medimos: tiempo o velocidad vertical, pulso y esfuerzo en una subida repetible.
Los músculos frenan mientras se alargan: trabajo excéntrico. Puede perder capacidad de absorber y controlar los apoyos aunque respire con margen.
Prioridad: fuerza y exposición gradual a bajadas, con técnica y recuperación.
Medimos: ejecución, caída de rendimiento y respuesta muscular posterior.
Elevar el cuerpo aumenta la demanda de energía y fuerza. Valoramos potencia sostenible y velocidad vertical para dosificar la intensidad.
Frenas mientras el músculo se alarga. Entrenamos fuerza y exposición gradual para mantener el control de los apoyos al acumular descensos.
Con las horas puede caer la capacidad de producir fuerza y sostener el esfuerzo. Progresamos tiempo específico y practicamos alimentación y ritmo.
La elección del apoyo y la trazada modifica frenadas y aceleraciones. Practicamos técnica con dificultad y fatiga dosificadas.
En una pendiente repetible probamos ajustes de apoyo, cadencia y la transición entre correr y caminar. Observamos el gesto y registramos potencia estimada con Stryd.
Cruzamos potencia, velocidad vertical, pulso y esfuerzo. Buscamos una forma de subir que permita avanzar más sin disparar la demanda, con terreno y condiciones similares.
Trabajamos fuerza con encoder, capacidad aeróbica y técnica específica. Repetimos la subida para comprobar si sostienes mejor el avance y el gesto al fatigarte.
Como si las tres disciplinas limitaran tu rendimiento por igual.
La sesión suave se anima, la bici social se aprieta y nunca terminas de recuperar.
Pero sales de la bici y tus piernas parecen de otra persona.
Por debajo del primer umbral, construimos volumen aeróbico con una carga que puedas asimilar. La duración también cuenta: fácil no significa ausencia de fatiga.
Tiene un lugar para desarrollar esfuerzo sostenible y preparar la competición. Prescribimos cuánto, cuándo y para qué; no aparece por apretar todos los días un poco.
Los intervalos intensos pueden desarrollar potencia aeróbica. Ajustamos duración y pausas, y dejamos recuperación para poder hacerlos con calidad.
Con pruebas cronometradas estimamos ritmos de referencia para calcular zonas y prescribir las sesiones que realizas por tu cuenta.
Pruebas de distinta duración y respuesta de pulso y esfuerzo orientan los vatios de trabajo. Revisamos cuánto puedes sostener y cómo llegas a la carrera.
Usamos tests específicos y, cuando aporta información, Stryd o lactato. Las zonas de carrera se valoran por separado de las de bicicleta.
También pierde ritmo en esfuerzos largos de carrera sin bicicleta previa. Conviene revisar su capacidad de mantener el rendimiento con el paso del tiempo.
Prioridad: progresión de carrera, fuerza y ritmo sostenible.
Medimos: cómo cambian ritmo, pulso y sensaciones durante un esfuerzo controlado.
Corre bien fresco, pero empeora mucho tras pedalear. Una potencia relativa demasiado alta, los picos de esfuerzo o una ingesta insuficiente pueden contribuir.
Prioridad: capacidad ciclista, reparto de potencia y nutrición practicada.
Medimos: carrera tras bloques de bici comparables, variando una decisión cada vez.
Intensidad relativa medida exige una alta capacidad aeróbica. Si además compites a una intensidad relativa mayor —un porcentaje más alto de tu capacidad— aumenta la dependencia de los carbohidratos y cobra más importancia un aporte energético por hora bien entrenado.
Tres horas más de esfuerzo prolongan la fatiga neuromuscular y la exposición al calor. Necesitas conservar fuerza y eficiencia y mantener una ingesta regular durante más tiempo. A igual aporte por hora, la cantidad total de energía ingerida será mayor: la tolerancia digestiva también se entrena.
No ofrecemos clases de natación. Trabajamos fuerza en seco y usamos tiempos de pruebas para calcular zonas y prescribir tus sesiones en el agua.
Planificamos por potencia y valoramos cadencia, posición y respuesta al esfuerzo. Comparamos tareas similares para buscar un pedaleo sostenible que preserve tu carrera.
Con Stryd, ritmo, pulso y observación técnica valoramos cómo cambia tu carrera después de pedalear. Ajustamos fuerza, carga y transiciones según esa respuesta.
Acumulas kilómetros, pero casi ninguno trabaja lo que realmente limita tu rendimiento.
Un número no explica por qué te hundes después de 3 horas o tras varios ataques.
Sales a recuperar y terminas compitiendo con el grupo.
Rodar fácil, acumular tiempo y llegar fresco al siguiente entrenamiento importante.
Subidas fuertes, relevos, ataques y una intensidad que ya no tiene nada de recuperación.
Más fatiga y peor calidad cuando llega la sesión que sí debía ser dura.
Rinde bien fresco, pero tras acumular trabajo cae su capacidad de sostener potencia. La durabilidad es precisamente conservar el rendimiento al fatigarse.
Prioridad: volumen progresivo, esfuerzos al final de sesiones y alimentación practicada.
Medimos: una misma tarea fresco y tras una carga previa controlada.
Sostiene esfuerzos estables, pero pierde potencia al repetir tramos muy intensos. Importan tanto la capacidad para esos esfuerzos como la recuperación entre ellos.
Prioridad: intervalos ajustados en potencia, duración y pausa.
Medimos: caída de vatios entre repeticiones con recuperaciones iguales.
Muchas horas, comer bien y sostener potencia.
Cuánta potencia puedes mover para tu peso y cuánto tiempo la sostienes.
Acelerar, recuperar y volver a acelerar.
Potencia + técnica cuando ya estás cansado.
Buscamos que puedas producir potencia sin gastar energía innecesaria y mantener una mecánica estable cuando te fatigas.
Una postura que puedas sostener puede ser más útil que una posición “rápida” que obliga a levantarte o perder potencia.
Frenar, trazar y acelerar bien puede ahorrarte más tiempo que ganar unos pocos vatios en laboratorio.
Tu precio especial hasta el 31/12/2026
Precio habitual: 135 €/mes · Ahorras 45 € al mes.
Para clientes Podium o nuevos clientes que se apunten con un amigo o amiga.
Inscripciones hasta el 31/12/2026 o hasta agotar plazas. Desde enero de 2027: 135 €/mes. La consulta no implica pago ni reserva.
Planificación en TrainingPeaks, análisis, ajustes y todos los tests necesarios incluidos.
Fuerza presencial según tu entrenador, carrera en grupo y clases de Podium Training cuando formen parte de tu planificación.
1. Envía tu consulta desde el botón.
2. Hablamos de tu objetivo y confirmamos la oferta y las plazas.
3. Organizamos tu evaluación y tu plan.
Técnica, estrategia de competición y seguimiento con recursos Podium hasta tu objetivo.